Nos fascina la luz, disfrutamos de su presencia y de su ausencia.

En Casa de Luz tenemos la idea de que los retratos forman parte del recuerdo de lo que somos en un momento determinado. Nuestro objetivo es crear una imagen que permanezca en el tiempo con un lenguaje propio y único, el que se forma cuando se cruza la persona con nuestro modo de mirar. La curiosidad nos lleva a querer indagar sobre la persona que tenemos delante de nosotros para conseguir ese instante, un gesto, una pose y la esencia se revela.

Disfrutamos de la estética, del arte, de los universos creados en la pintura, los fondos de Manet, las luces y las sombras de Goya, pero cuando hablamos de arte, nos nutrimos también del cine, de la arquitectura y en realidad de cualquier experiencia estética que surge en nuestras vidas. Aunque no entendemos de la estética sin un trasfondo, una esencia, la persona en nuestro caso, y aquí nuestro referente es Richard Avedon.

Nuestro trabajo es personal, entendemos la fotografía como una llave a un momento vital ya pasado. Nos implicamos para poder crear unas imágenes que sean un recuerdo de ese lugar al que volver una y otra vez, recreando un marco intemporal en el que sea la persona el sujeto de nuestro retrato, lo que aparezca en esa fotografía, por encima de modas pasajeras. Somos ambiciosos y tratamos de captar ese instante eterno.

Fotografía de retrato Madrid